No hay moralidad impecable.
nuestro lecho esta cubierto de sangre
por que así nacimos,
y no tiene en absoluto, nada de malo.
Pues es sangre la que corre por nuestras venas, aunque tratemos de limpiarla.
Nos envenenamos el alma con tanto material simbólico, sin embargo es este el que nos hace tan especiales, tan diferentes.
Que es que no te das cuenta amor mio?
tienes mi sangre en tus manos
tengo tu sangre en mis manos
Fue tan solo en unos cuantos segundos que mi material simbólico se desintegro tras tu pantalla de niño malo. Y todo los clichés, los cuales estudie en la escuela se volvieron códigos indescifrables perdidos en el inconsciente, reflejados en la cultura, tu niño, yo niña, y aunque yo no supe jugar mi juego, al fin de cuentas es sangre la que corre por mis venas, es material simbólico el que corre por mi idem. No supe jugar el juego y perdí. pero aun es sangre la que corre por mis venas.
No hay actos totalmente impecables, queremos tapar el sol con un dedo, ocultamos los rastros de error, engañamos al otro, es el juego de vivir en sociedad, pero el sol sigue siendo un gran astro tan lejano de nuestros pequeños egos que ni si quiera se da cuenta que existimos. Hay que ser demasiado astuto para ocultar la sangre que corre en nuestras venas, para ocultar los rastros de sangre en nuestras manos abiertas, no hay acto intachable, solo tienes que ser un buen cazador.
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