miércoles, 5 de marzo de 2014
Avergonzada
Que importa ya lo que yo piense de ti pequeño hombre, nunca tuvo importancia mas allá, que en las lineas donde yo te invente, cree un contexto, una atmósfera, texturas había sonidos, gemidos, diálogos, silencios, lo habite de todo, había todo, estaba todo excepto tu.
Todo fue un invento de mi imaginación paranoica
un exceso de mi inseguridad y mi necesidad de creerme necesitada, hoy yo lo llamaría incapacidad,
yo la llamo debilidad yo lo llamo estupidez, yo lo llamo terror miedo........ Que putas hago aquí, hablándote,
que putas hablo con alguien que no se tomo la mas mínima molestia de voltear a ver que esa leve caricia era la tinta de mi pluma describiéndole. Lo único que quiero decirle pequeño hombre es que yo fui la que le di vida en mi historia, la que le dio sentido en mis sentidos, la que lo hizo alguien para mi, mas allá usted no es nada, mas allá usted sigue con su vida, donde todo es real para usted, donde ya no lo toca mi ficción. Solo me perdono por que tengo una excusa para escribir.Que bueno que Simone de Beauvoir no me lee, que bueno que Margarite Duras no me escucha,seria una decepción para tan bellas femeninas revivir a un personaje que solo existió en mi necesidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario