Hablaste con resentimiento, con la lengua envenenada, después el arrepentimiento. Lavaste tu boca con jabón y empezaste a deletrear filosofías baratas que aligerasen el peso de tu alma.
Brindaste la ayuda a un extraño, esperabas aligerar ese peso, Pensaste que quizás ese extraño le brindaría ayuda a un extraño mas y que una cadena de amabilidad haría de este mundo hostil un lugar mejor, haría de tu hostilidad un perro regañado. Alguien quizás a kilómetros de distancia podría sonreír a través de tu causa y tu serias un héroe anónimo perdido en lo inhóspito de nuestras selvas. Después te miraste al espejo y una palmadita en los hombros te proferiste.
Leer a Nietzsche esta pasado de moda, mejor leer un libro de auto ayuda o regresar a las viejas filosofías que, por su experiencia nos proporcionan un buen coito mental.
Sabes amigo, hablo de encontrar un refugio en nuestra mente, un refugio en este espacio infinito un refugio a la ley de la selva, un refugio en los brazos de alguien, en su sonrisa, tan solo un instante dura la felicidad aunque te esfuerces por mas, un instante es un guiño, un abrir, un cerrar los ojos, un ejercicio para los parpados, para los labios y para nuestros sexos entumecidos. Pretendía que este fuese un texto optimista, pero por el momento no pudo ser, Buenas noches Joseph.
Relámpagos o peces
ResponderEliminaren la noche del mar
y pájaros, relámpagos
en la noche del bosque.
Los huesos son relámpagos
en la noche del cuerpo.
Oh mundo, todo es noche
y la vida es relámpago.
Octavio paz
Abro tu mar y no encuentro ni puta madres que pescar,
ResponderEliminarun relámpago que presagia tormenta me avisa que algo sucede mas allá,
pero en poco tiempo me percato que me encuentro tan lejos de aquello que sucede en ti.
La vida es un relámpago!!! la vida en un relámpago, el relámpago me partió y de mi salen peces y panes y soy capaz de atravesar ese mar partido en dos y doy gracias de que la tormenta este tan lejos, aunque se que me dirijo hacia ella.